Historia

Lo que cuenta mi madre del terremoto de 1976

Posted on February 3, 2014 at 1:25 AM

Escribe: Roberto Antonio Flores Amador




El 4 de febrero del año 1976 la historia de Gualán cambió por completo, en el presente año se cumplen 38 años de la fatal tragedia. Familias enteras quedaron enterradas bajo sus casas después de la gran sacudida que azotó a Guatemala.


Cuenta mi mamá, Clemen Amador de Flores, que en el año 1976 ella, mis tías, Maribel Amador e Iris Amador, mi tío Tito Amador y mi abuela Blanca Morales de Amador, vivían en una casa de bajareque que se encontraba en el Barrio La Estación. El 3 de febrero del 76 a mi abuela le entró la incomodidad de pasarse a otra casa que habían comprado ubicada en lo que ahora es el Barrio San Miguel y en donde actualmente residen.


 

Roberto Amador y Blanca de Amador.


Durante el día buscaron a alguien con carro que les hiciera el viaje pero no encontraron a nadie. Ante la carencia, las cosas que tenían las pasaron entre todos a puro cucuche.


Empezaron a jalar chunches como a las 5 de la tarde del 3 de febrero y terminaron como a las 12 de la noche. Iniciaron el día 4 de febrero despiertos, tratando de acondicionar algunas cosas.


Muy cansados se acostaron a como pudieron entre aquel desorden. A las 03:03 de la madrugada sucedió lo inesperado para toda Guatemala… ¡Un violento terremoto sacudió todo el territorio nacional!



 

 

Mi abuela Blanca se despertó e intentó tomar en sus brazos a una mi prima que estaba en su cuna, pero los jalones del temblor no la dejaban quedarse en pié, mi abuela gritaba y soportó de pie los interminables 33 segundos que duró el terremoto. Ni mis tías ni mi mamá sintieron el terremoto, de lo único que recuerdan es del luzaso fuerte que dieron los bombillos cuando se cortó la energía eléctrica. Mi abuela muy confundida no sabía lo que estaba pasando y nadie en la familia se explicaba el fenómeno.


Mi abuela mandó a mi tía Iris a que saliera de la casa para ver qué había ocurrido y allí se dio cuenta que toda la gente del barrio estaba afuera y regreso para decirles a todos que se salieran de la casa.


Al rato un señor pasó frente a ellas y llevaba consigo un radio por el cual se enteró que lo que había pasado aquella noche era un terremoto. Poco a poco iban llegando personas de distintos barrios a ver cómo estaba el Barrio San Miguel, que anteriormente era parte del Barrio Río Hondo. Y por ellos nos enteramos que había varias personas fallecidas al caerles alguna parte de la construcción.


Dentro de la confusión se decía que había muchos muertos en el parque y en varias zonas centrales de Gualán sin contar todos los que había alrededor del pueblo y los barrios. La familia cuenta que sintieron eterna la llegada del amanecer. La polvazón de las casas estuvo largo rato en el ambiente.



 

 

Dice mi mamá que unos hermanos de la Iglesia Asamblea de Dios fueron a buscarlos a su antigua casa y tremendo susto se llevaron al ver que esa casa estaba completamente destruida y reducida a escombros. Ellos imaginaron que toda la familia Amador había quedado enterrada en medio de todos esos escombros. Una vecina que se dio cuenta del movimiento del día anterior les informó que ya no vivían allí. Los hermanos se fueron a buscarlos a su nueva residencia y salir de la duda de una vez.


Mi familia se había salvado milagrosamente de morir soterrada a consecuencia del terremoto, sobrevivieron por la gran misericordia de Dios. Incluso la nueva casa había sufrido serios daños, excepto el cuarto en donde todos se encontraban. Dios hizo un gran milagro con mi familia ese día, dándole incomodidad a mi abuela para pasarse de una casa a otra un día antes del terremoto.


Mi tía Ada Amador y mi abuelo Roberto Amador se encontraban en el extranjero y cuentan ellos que su aflicción era grande al no poder comunicarse para Gualán, pues todo el país estaba incomunicado por la caída de los postes de luz y de teléfono.


Pasados unos días se restableció la comunicación con Guatemala y los familiares en el extranjero se pudieron comunicar para conocer el estado de salud de la familia y supieron que todos estaban bien y al fin estuvieron tranquilos.


Un centenar de gualantecos murieron y muchos quedaron heridos, sin contar los miles de muertos y heridos que hubo a nivel nacional. Gualán quedó reducido a escombros aquella madrugada del 4 de febrero de 1976.


Esta historia de mi familia tal vez no se pudo repetir con otras familias ya que muchas familias perdieron a alguno de sus seres queridos en este trágico fenómeno natural. El terremoto del 76 es una trágica historia para muchos guatemaltecos. A Gualán le tomó casi 10 años para ser reconstruido por completo.


Después de todo esto Gualán se estabilizó tal y como lo vemos ahora y se convirtió en la magnífica ciudad que hoy en día contemplamos. (Bayron Leiva colaboró en la redacción.)

 

Categories: None

Post a Comment

Oops!

Oops, you forgot something.

Oops!

The words you entered did not match the given text. Please try again.

You must be a member to comment on this page. Sign In or Register

0 Comments